El tamaño de grano - Tratamientos termicos de los metales
La finalidad principal de los tratamientos térmicos es la obtención de una constitución determinada, pero conocemos también que el tamaño de grano influye en las propiedades del metal, por lo que se debe procurar mantenerlo en el tamaño preciso.
Se tienen dos comportamientos diferentes según el tipo de aleación a tratar:
a. Aleaciones de transformación total: En ellas desaparecen totalmente los constituyentes primarios. En estos casos bastará un recocido adecuado y un enfriamiento preciso que impida ese crecimiento de grano.
Convendrá un calentamiento no muy alto.
b. Si las aleaciones no presentan transformaciones totales, sino que ocurren cambios de solubilidad o no presentan transformación, en este caso no se podrá utilizando únicamente tratamientos térmicos variar el tamaño del grano.
En esto casos se procede a un proceso de variación de la estructura por deformación y recocido, de modo que la deformación plástica provoca deslizamientos transcristalinos por lo que los cristales del metal se cizallan, fragmentándose los granos originales.
Posteriormente a esta deformación, prosigue una restauración mediante un calentamiento que provoca un desarrollo de nuevos granos en el seno de los antiguos deformados, hasta formar una nueva cristalización que borra toda traza de la anterior (recristalización).
En relación con este proceso se utiliza lo que se conoce como '"recocido contraacritud"', para lo que se parte de un metal deformado plásticamente, se calienta por encima de su temperatura de recristalización, se mantiene el tiempo que provoque el desarrollo del proceso regenerativo y posteriormente prosigue un enfriamiento lento.
Este recocido se conoce como total, pero si se desea la destrucción parcial de la acritud, se calienta a temperatura inferior a la de recristalización, con lo que esta recristalización no ocurre sino sólo una restauración.